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venres, 7 de febreiro de 2020

Obras en la parroquial. 1808


Corría el año 1808 y los carrilexos deciden arreglar uno de los problemas principales de la villa. No era otro que el estado lamentable que, desde hacía años, presentaba la iglesia parroquial. Desde que los derechos, y las obligaciones, vecinales sobre la iglesia se habían cedido a D. Pedro Telmo Gago Montenegro, vecino de Pontevedra, el edificio parroquial no contaba con mantenimiento ninguno.

Desde el año 1731 estaba sobre la mesa de los juzgados este problema. Se había caído el techo de la capilla mayor y no se cumplía con la obligación de su arreglo. No fue hasta el año 1752 en que se resolvió aquel pleito, de forma favorable para los vecinos de Carril. A Fernando Evaristo Gago Tabarés, heredero de Pedro Telmo Gago, le quitan los derechos que tenía sobre la iglesia y se devuelven a los vecinos ante el flagrante incumplimiento de sus obligaciones.

Toda la parte este de la iglesia, la parte trasera, estaba derruida. Provisionalmente se adopta la solución de levantar una pared en el Arco Toral, cerrando la capilla mayor, colocando en ella un retablo y la custodia.  El hueco tras esa pared quedó abandonado. La capilla mayor, aislada del resto de la iglesia, se cubre de zarzas y escombros. Poco a poco las paredes laterales y el arco primero de la entrada amenazan ruina. Desde el año 1800 se apuntala este arco ante el peligro evidente de derrumbe. La situación va a peor. En el año 1807 la iglesia permanece cerrada, el peligro de caída es inminente. Los oficios religiosos se celebran en la ermita de San Roque, a donde se traslada la custodia.

Ante los requerimientos de los vecinos, el obispado faculta para echar mano de los bienes de las cofradías de la villa y concede el derecho de pescar los días festivos, a cambio de que una parte de la pesca fuera destinada al arreglo de la iglesia. Era época de guerras. Los hombres de la mar cumplían con su compromiso enrolados en los barcos de la Armada. En Carril no quedaban brazos suficientes para costear semejante obra. Los fondos de las asociaciones religiosas eran escasos.

martes, 22 de outubro de 2019

El bergantín San Nicolás de Bari

Miguel Guisande era un capitán de barco de Carril. En el año 1803 capitaneaba el bergantín San Nicolás de Bari, propiedad del comerciante compostelano Ramón Pérez de Santamarina, dueño también de la fábrica de curtidos en lo que  hoy llamamos Jardín de Artime.

Además de Miguel Guisande, la tripulación de aquel barco la componían siete hombres más. Entre ellos estaban su hermano, Juan Antonio Guisande, y Benito Deán y Eugenio Abelenda, los tres también de Carril.

El 25 de marzo de 1803, el bergantín sale del puerto de Barcelona. Allí había cargado papel, aguardiente y vino con destino a los puertos de A Coruña y Ferrol.

El barco, bien carenado, estanco de quilla y costados, armado, y provisto de todo lo necesario, emprende su viaje con buen viento. El día 3 de abril, con el Peñón de Gibraltar a la vista, padece vientos contrarios y se ve obligado a buscar un puerto de abrigo. Se refugia en Málaga y vuelve a la mar dos días más tarde.

Pasó el Estrecho de Gibraltar y el día 7 un viento del norte, contrario a su navegación, con mar gruesa y alborotada, hace dificultoso el viaje. El día 28  se vio obligado otra vez a buscar abrigo. Ahora es el puerto de Cascais donde fondea a la espera de mejores condiciones. No es hasta el día 8 de mayo cuando, con viento bonancible, reinicia el viaje.

mércores, 27 de marzo de 2019

La República y los vigilantes de Cortegada



En el momento en que Cortegada pasa a ser propiedad de Alfonso XIII, se nombran unos vigilantes, gurada jurados, que cuiden de la Isla. Para esta función se designan hasta cuatro hombres, todos con antigua residencia allí.

Miguel Conde Conde, Roque Sardiñeira Conde, José Meaños Fontán y José María Ramos Chaves velarán a partir de ese momento por la nueva propiedad real. Al primero se le pagarán unos haberes de 3'25 pesetas diarias y a los restantes 2'75.

La idea del palacio prometido se va perdiendo a medida que nuevas ofertas y el transcurso del tiempo se suceden.


Lo que era una medida provisional se mantiene a lo largo de veiticuatro años. Los gobiernos van y vienen. Se agota el régimen monárquico. La dictadura de Primo de Rivera da paso a una situación transitoria que, contra todo pronóstico, deriva en un cambio de régimen.

Llega la República y las cosas cambian. El catorce de mayo, el nuevo gobierno da órden de inacautación de los Palacios de la Magdalena y Miramar y de la Isla de Cortegada. Al día siguiente es Fructuoso Manrique Martín, teniente coronel de Carabineros, primer jefe de la Comandancia de Pontevedra, quién firma el acta de incautación, ante el notario José Barreiro Meiro, en nombre de la República.

A partir de ese momento será el cuerpo de carabineros el encargado de la custodia de Cortegada y del Confurco. La fuerza que vigila la isla estaba compuesta por un Cabo y dos carabineros del puesto de Vilagarcía. Otros dos carabineros vigilaban en el Confurco. Los guardas jurado carrilexos son cesados en el mismo momento de la incautación.

En aquel año los guardias de Carril eran ya personas mayores. Todos rondaban los setenta y dos años y su despido les lleva a una situación que definen como de “reducidos a la mayor miseria y sin pan para alimentarse….es de dominio público el estado de pobreza en que se hallan”.

mércores, 29 de agosto de 2018

El muelle



Una parte de las instalaciones portuarias de Carril
era la rampa de abrigo de pequeñas embarcaciones,
hoy desparecida
A mediados del siglo XIX Carril era una realidad portuaria. EL comercio con los países bálticos, con toda la costa peninsular y con América hacía preciso nuevas instalaciones portuarias. El viejo muelle que partía de la Aduana se hacía pequeño. La dársena de atraque cada vez estaba más cegada.

La necesidad de unas nuevas instalaciones portuarias era evidente a la altura del año 1855. Dos años más tarde, el ingeniero provincial Alejandro Sesmeros realiza el correspondiente proyecto.  Las obras se inician en 1857 y se terminan nueve años más tarden, en 1866.

sábado, 2 de xuño de 2018

Carril, 1881

Rafael Monleón y Torres foi un artista valenciano de finais do século XIX. A súa profesión era a de marino mercante. Percorreu boa parte da costa europea. A súa vocación foi a de pintor, grabador, arqueólogo, historiador,... Pintor de inspiración romántica, abordou temas na sua obra como mariñas urbanas, tormentas, escenas de barcos, paisaxes mariñas,....

No ano 1881 debeu recalar en Caril e Vilagarcía. Entre a súa abondosa colección de apuntes atópanse dous referidos a ambalas duas vilas. Unha é unha vista da mariña vilagarcián. Outra o peirao de Carril. Esta última é a que reproducimos.

(Fonte: BNE)
Na imaxe pódese ver parte das instalacións portuarias carrilexas. O malecón oculta un barco que esta a decargar a mercaduría. Máis atrás, un barco de gran porte aparece engalanado, fondeado á par de outro, unha goleta. Despoís os barcos "locais", un galeón fondeado na dársena, outro navega ao lonxe. En primeiro plano, un bote a vela cun só tripulante.

De fondo a Ría de Arousa. Destaca na xeografía a illa da Malveira Grande. No seu cumio distínguese unha construcción, quizáis os restos da vella capela de San Bartolomé

luns, 18 de setembro de 2017

Escuadra inglesa al mando de Alfred Ernest Albert, duque de Edimburgo, en Carril

Alfredo Ernesto Alberto
de Sajonia-Coburgo-Gotha
Corría el año 1882, era el mes de junio y la escuadra inglesa del Atlántico se disponía, como casi todos los años , a fondear al abrigo de la Ría de Arousa. En aquel momento el puerto de referencia en la Ría era Carril. La prensa del momento anunciaba que "la escuadra inglesa de reserva, al mando del duque de Edimburgo, fondeó el martes en el puerto da Carril".

Efectivamente la flota inglesa estaba mandada por Alfredo Ernesto Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha , duque de Edimburgo, hijo de la reina Victoria, casado con  la gran duquesa María Aleksándrovna de Rusia, hija del zar Alejandro II. En calidad de pasajero, en la flota venía su hermano, el duque de Connaught.

martes, 16 de maio de 2017

Comercios y comerciantes, 1930.

Poco, muy poco, quedaba ya de la vida empresarial de antaño en el Carril de 1930. Ni casas consignatarias ni la fábrica de fundición de San Jaime. Eran otros tiempos, no los mejores en cuanto a actividad económica. La actividad portuaria se había trasladado casi en su totalidad. Carril se reinventaba. El número de comerciantes había disminuido, el volumen de sus negocios también.

Toda una serie de pequeños comercios de abastecimiento dominaba el panorama mercantil. Bajo la categoría de “taberna”, “abacería”, “ultramarinos” , “bodegón”… los pequeños comercios servían para abastecer a los carrilexos de todo lo necesario para la vida cotidiana. Unos centraban más la atención en la venta de comestibles, eran los ultramarinos, otros en la venta de vino, las tabernas. Los denominados abacería combinaban una y otra venta. A estos se el añadían los llamados bodegones.

Establecimientos destinados a la venta de comestibles los regentaban Antonio Dios, Benito Franco, Carmen Chaves,… Las tabernas pertenecían a Ramona González, José Portela, Manuel Ramos, Manuel Miguéns, José Rubiroza y Manuel Lens. En la categoría de ultramarinos se incluía el establecimiento de Carmen Somoza. En la de abacería se integraban los establecimientos de Antonio Ríos, Juan López, Juana García, Gregorio Castaño y Jesús Teijeiro. Ya por último en la categoría de bodegón se incluía los establecimientos de José Maneiro, Peregrina Ucer y Ramona González.


mércores, 22 de marzo de 2017

Balneario "La Concha de Arosa" por dentro. 1888

El Balneario "La Concha de Arosa" fue construido por iniciativa de Laureano Salgado, Augusto Cassó, Manuel Oya, José Salgado y Eudoro Pardo en el año 1888. Ocupaba el único solar vacío que quedaba en el denominado Barrio de la Arena. Su construcción generó polémica. Con él se ocupaba toda la fachada marítima de la playa.
Las crónicas de la época hablaban de una casa de baños elegante y airosa. Su estilo "chinesco" le ofrecía un singular atractivo. Su interior lo describía la prensa compostelana: "en el ala izquierda está el restaurante... donde se ven mesas de mármol y se sirve con limpieza desde el soconusco chocolate hasta una comida apetitosa que puede satisfacer los deseos de cualquier gastrónomo....

En el departamento de máquinas está la de vapor, destinada para la calefacción de baños, que tiene una fuerza de seis caballos. ahí también está la máquina eléctrica que hace funcionar el dinamo Halpin, que esta cerrado en una caja de madera y cuya fuerza de cincuenta farolas da luz a todo el balneario. La máquina que mueve el aparato fue construida en los talleres del Sr. Alemparte.

martes, 28 de xuño de 2016

O canellón do URCO

O pequeno paso que une a rúa da Aduana coa Alameda vincula Carril cun dos seres da mitoloxía galega, o Urco.

O canellón de Peletres unía en tempos, antes de realizarse as instalacións portuarias, a rúa da Aduana co mar. Era un paso a unha praia, posiblemente, con rocas que acubillaban ao animal mitolóxico. Alí azoutaba o vento os días de temporais do sur. O estreito desta rúa provocaba un son descoñecido, era o aullido do Urco.

O Urco é un animal mitolóxico que ten presenza en diversos puntos de Galicia e Asturias. Ten forma de can xigante que arrastra cadeas, posúe enormes fauces, habita nas próximidades do mar e atemoriza aos habitantes do pobo. Os testemuños que din telo visto non son poucos.


Cando fai a súa presenza na vila algunha desgraza está próxima. Merodeando  unha casa en noite negra de temporal, con vento e choiva, anuncia a morte próxima ou a desgraza que vai caer na familia que nela vive.

O Urco está a medio camiño entre o mundo dos vivos e o dos mortos. É o guardíán da entrada do inferno e a el arrástrache se cho atopas. Vive no escuro das rochas e provoca un medo que se transmite xeración tras xeración. Aos nenos se lles asustaba dicindo "que ven o Urco!" ou "vaiche levar o Urco!" cando facían calquera trastada.

Olliño logo nos días de temporal no inverno, non pasedes polo canellón de Peletres, polo canellón do Urco, pode ter consecuencias, ningunha boa.

luns, 16 de maio de 2016

Un carrilexo no naufraxio do Cabo Razo

Cunha tripulación de treinta e nove homes e cinco pasaxeiras, o Cabo Razo sae do porto de Vilagarcía o día catro de agosto, ás vintetrés horas, do ano 1958. O destino era o porto do Musel, en Gijón. Cargou en Vilagarcía leite condensada, madeira e conserva. O capitán do barco era Andrés Peña Nieto. Os ventos naquel momento eran frouxos, do norte, o horizonte presentábase brumoso. O rumbo W 2,1/2 ao sur do compás.

A noite  era tranquila pero a traxedía tardou en chegar apenas trinta minutos despois de ter zarpado. Sentiuse unha colisión forte. O contaba así o telegrafista do barco, Antonio Aysa Tarazona: "una baliza rozaba todo el costado por la parte de babor...el barco sufría un fuerte aproamiento con escora a babor que se pronunciaba con una rapidez extraordinaria..."

O carrilexo Ramón Abuín Castañeda, domiciliado en Barcelona, era o maquinista do barco. Había uns momentos recibira a orde de "avante toda". Sintiuse o golpe contra o baixo da Barsa. A orde inmediata foi "para", despois "atrás toda". Naquel mesmo momento empezouse a inundar a cámara de máquinas. Ao caldereteiro e ao aprendiz de maquinista dalles a orde de subir inmediatamente a cuberta. Cando chegan alí o barco tiña xa unha escora de noventa grados.

Antonio Aysa tírase ao mar. "Nadé con todas mis fuerzas para apartarme del barco, quitándome la ropa, camisa, pantalón, zapatos...viendo que en ese momento el barco desaparecía... Los gritos pidiendo auxilio venían de todas partes... un tripulante estaba agarrado a un bidón vacío... estuvimos juntos hasta que vimos una masa de tablones... confeccionamos una balsa atravesando tablones".

Ramón Abuín estaba nunha situación parecida: "me aferré a unos maderos... al poco rato nos fuimos juntando más de catorce personas". Asi estveron ate as cinco da mañán. A lancha de pesca "Escobar" vai recollendo naufrágos, algún deles xa cadáver. Os traslada ao guardapescas "Cies" que leva a todos ata o porto de Vilagarcía.

O total de mortos no naufraxio foron trece. Entre eles Jesús Búa Serantes, de Vilaxoán, José Rodríguez Lamas, de Guillán, Ramón Coello Trigo, de Sobradelo, e Eduardo Río Varela, de Cea. Da pasaxe, cinco mulleres, pereceron Victoria Juaresti, de Bilbao, e Solange e Jacqueline Colas, de París.

sábado, 7 de maio de 2016

Estampa de Sargadelos


Luis de la Riva foi un importante empresario compostelán. Pertencía á saga dos cameranos asentados en Santiago que protagonizaron a industrialización de Galicia dende principios do século XIX. A través da sociedade Luis de la Riva e Cia. administrou o emporio de Sargadelos, tanto a fábrica de fundición como a de louza, entre 1848 e 1867. Ademais creou a fábrica de fundición de Carril, aquela que logo pasaría a máns dos ingleses que traballaban no ferrocarril, despois á familia Franco, que acabaría trasladándoa a Santiago, e que finalmente transformouse na fábrica de conservas Baltar.

Tanto na fábrica de fundición como de louza en Sargadelos Luis de la Riva impulsou notables avances técnicos e comerciais. Na decoración da louza introduxo motivos novos, entre eles a vista de Carril dende a illa de Cortegada.

Destas pezas poucos exemplares quedan. A panorámica é unha imaxe curiosa. Os peiraos vello e novo están aínda por construir. O mar chegaba ás fachadas das casas da actual Praza da Liberdade. Os barcos que traían mercadorías dende portos lonxanos fondeaban á espera de despachar na aduana... A imaxe da vila se incorpora a un producto galego que se expandía por todas as mesas principales. Luis de la Riva promovía a vila na que tiña importantes intereses comerciais. Tan só un porto máis mereceu ser motivo de decoración na louza de Sargadelos, o porto de La Habana.

luns, 21 de setembro de 2015

Carril a finais do século XVIII

Carril, 1795
"Descripción económica del Reino de Galicia" foi un libro escrito por José Lucas Labrada no ano 1804 e editado polo Real Consulado de A Coruña. Nesta obra descríbese o vello Reino, vila por vila, facendo mención dos recursos económicos máis importantes de cada unha. Da nosa zona di:

"Al Carril concurren muchas partidas de lino de Rusia que se introduce en el reino para las manufacturas de esta clase, y para lo cual se halla habilitado aquel puerto por Real Orden de diecisiete de abril de mil setecientos noventa y tres; y en cuanto a la industria de los vecinos de eta jurisdicción informó al Consulado el juez don Domingo de Mareos Gándara...lo que sigue: a la salida de esta villa y en términos de la jurisdicción, existe una fábrica o tenería de curtidos establecida en el año de mil setecientos noventa y cuatro con Real aprobación, en el paraje que se nombra Brañas de la Area, de que es dueño don Ramón Pérez Santa María, vecino y del comercio por mayor de a ciudad de Santiago. En ella se ocupan treinta personas, además de otras que tienen a su cuidado y por su cuenta el acopio y venta de la corteza de roble.... Las mujeres de la villa, como puerto de mar, se ejercitan en el acopio y venta de mariscos que pescan sus maridos, hermanos, hijos y familia, y suelen ir a vender alguna parte de ellos a la villa de Padrón y ciudad de Santiago especialmente en tiempos de cuaresma. La pesca de sardina en este puerto asciende a ocho mil millares, y se extraen por él a otros de la costa considerables partidas de vino, y a Cádiz de jamones, uno y otro fruto del país".


domingo, 23 de agosto de 2015

Miguel Guisande e o bergantín Centinela

O comercio marítimo de Carril no século XIX extendíase por toda a Península, a Gran Bretaña e os países sudamericanos. Un dos protagonistas deste ir e vir de barcos era Miguel Guisande, capitán do bergantín chamado "Centinela".

O bergantín era un dos tipos de embarcacións adicadas ao comercio de travesías longas. Era un barco de dous paus, maior e trinquete. Por vela maior tiña unha gran cangreja, acompañada de velas cadradas.

Barco tipo bergantín
No mes de abril de 1852, Miguel Guisande chega co seu barco ao porto de Vigo. O seu destino era o porto de Carril pero os temporais e as averías na carga fan que arribe antes aquí. Partira de Buenos Aires o 21 de Novembro, a mercaduría que transportaba era coiro arxentino. Según relata o mesmo capitán, "por consecuencia dos sucesos de navegación", arribou ao Rio de Janeiro o 10 de decembro, saíndo daquel porto o dia 22 do mes de febreiro. O seu destino era Carril, pero na travesía experimentou "ventos contrarios que traballaban a nave máis do regular". A mar maís forte a vive os días 20 e 21 de abril nos 41º 46`de latitude norte e lonxitude oeste de 6º 41`. A pesares de "navegar moito velamén ferrado e o largo arrizado", tanto sufriu a nave polos forte balances que "chegou a rendirse polos trancaniles". O capitán Guisande toma as precaucións necesarias. Cando chega á Ría de Vigo métese no porto, onde pasa ao Lazareto de San Simón "a efectuar a coarentena que se lle impuso".

venres, 3 de abril de 2015

Ulpiano Buhigas Prat

Ulpiano Buhígas y Prat
Xunto aos seus irmáns, Isabel e Salvador, naceu en Vilaxoán . Seus país, Salvador Buhigas y Jaume y Teresa Prats y Pons, pertencen á saga de cataláns que na Ría de Arousa se estableceron como "fomentadores" da conserva da sardiña. Naquel momento a burguesía establecía alianzas matrimoniais cara a manter o seu estatus. Isabel Buhigas casa con José Marchesi y Dalmau, industrial establecido na Coruña. Salvador se establece en Carril, casa coa filla do máis importante consignatario local, Esclavitud Abad Abalo. Fixa a sua residencia aquí, chega a ser Alcalde da vila, dando comenzo a actividade da consignataria Buhígas.

Ulpiano tamén marcha de Vilaxoán para establecerse en Carril no ano 1866. Aquí funda unha fábrica de fósforos e adícase ás explotacións de ouro en Galicia e Australia. Marcha a América e establécese en Uruguay, un dos maiores productores de gando no mundo. En Montevideo idea o sistema de conservación de carnes que levou o seu nome, facilitando así a sua exportación. Este sistema permitía o abastecemento de carne aos buques da Armada. A competencia da incipiente industria frigorífica fixo que o "sistema Buhigas" non prosperase. Quedaba o exemplo da capacidade emprendedora que tiña un promotor que, nado en Vilaxoán, de orixes cataláns, desenvolveu en Carril boa parte da sua actividade industrial.

venres, 27 de marzo de 2015

1583. O pleito coa Xustiza de Rianxo (2)

Os do barco de armada de Carril que andaban a percorrer a Ría en vixiancia axudaban aos da secada de Vilagarcía nas praias de Rianxo. Era o mes de outubro do ano 1583. Alí estaban, "en buena conversación, trabajando", cando viron chegar a Gómez Mosquera, Xuíz da Vila de Rianxo. Este, con outros, "arremetieron al dicho barco de penora y armada y se metieron dentro y se apoderaron de las armas", dicindo a aqueles que quedaran dentro que estaban presos. Despois foron a terra "y preguntaron a los compañeros de la dicha secada si entre ellos había algunos de la Villa de Carril". Todos calaron, preguntou un por un, "y porque el tercero no lo dijo... el dicho juez le dio de bofetadas". Ao final, "mostrados y enseñados al dicho Juez los hombres que venían en el dicho barco", os fixo entrar onde estaban os demais presos e levounos con el "a la Villa de Rianxo", onde os mantivo encarcelados durante varios días.

Este incidente enmarcase no conflicto que durante todo o século XVI aconteceu na Ría de Arousa sobre o dereito a pescar e as artes que deberían empegarse. Os conflictos foron entre Carril e Rianxo, entre Carril e o gremio e mareantes de Pontevedra, e entre outras vilas entre si. Neste caso, o Xuíz de Rianxo rexeita a presencia dos de Carril na sua xurisdicción. Os de Carril reivindican as disposicións reais que declaraban o mar da Ría como do común das vilas arousáns.

martes, 17 de marzo de 2015

1583. O pleito coa Xustiza de Rianxo (1)

Era outubro de 1583 e un barco de Carril percorre a Ría vixiando que os "mareantes de xeito no mareasen contra las ordenanzas que en los dichos lugares hay". Correspondíalle ese ano a esta vila facer os labores de vixiancia. Para elo, "los barcos de penora y armada de la Villa del Carril corren y van por todas las partes y lugares que a ellos mejor les parece hasta la Villa de Rianxo y lo mismo hacen ellos que corren y van hasta la Villa del Carril".

Cando, despois de percorrer a enseada de Beluso e vixiar aos moitos barcos xeiteiros que alí había, os de Carril escoitan voces que os chaman en auxilio. Era Andrés Boceta, veciño de Vilagarcía, mestre dunha secada que faenaba na praia de Rianxo, que chamaba polo barco de Carril "para que les favoreciese y ayudase a coger y llevar la pesca que traía por entender... que el barco que traían no bastaría para ello".

O barco que xa viña para Carril variou o rumbo e achegouse ata onde estaba a secada de Andrés Boceta. Atracaron na praia e "salieron a tierra dos o tres hombres ... a tirar por la sardina y coger la pesca...". Tanta era a pesca naquel momento que non eran bastantes os homes para tirar da rede nin o barco para cargala.

Conta Bartolomé Martínez, vecino de Vilagarcía e traballador daquela sacada, que así estaban faenando, "todos ellos en buena conversación trabajando la dicha sacada", cando viu que "llegó a donde ellos estaban el juez de Rianxo Gómez Mosquera".


venres, 6 de marzo de 2015

Sellos do Concello de Carril

O Concello carrilexo tivo diferentes sellos que se aplicaban aos documentos administrativos. No ano 1876 o Alcalde, Guillermo Rueda, fai informe de todos os que se utilizaron ata ese momento. O motivo do barco, que fai alusión a actividade portuaria da localidade, vólvese a repetir a partir dos anos oitenta do século XIX.

Sello municipal de Carril.
 1837-1860
Sello municipal de Carril
1860-1871
Sello municipal de Carril
1871-1876
Sello municipal de Carril
I República (1873)

mércores, 18 de febreiro de 2015

O Procurador de Carril no ano 1583 (2)

Cada primeiro de ano, na saída da misa maior, según era uso e costume de vello, os veciñós de Carril elexían en asamblea ao seu Procurador Xeral, o seu maior representante. Esta elección facíase no mesmo adro da igrexa parroquial, convocados polo rector da igrexa segundo tamén era costume vello.

Para o ano 1583 coñecemos os veciños que se congregan no adro para facer a elección do Procurador. Estes eran Juan de Ayán, Juan de Lousada, Bartolomé Patiño, Gregorio Patiño, Pedro Patiño, Juan Louzón, Alfonso Rodríguez, Julián de Lage, Alfonso Conde, Rodrigo de San Martiño, Lois Coello, Pero Sampedro,Gregorio de Goldar, Gregorio Amado, Pero Amado, Sebastián de Lage, Diego Pérez, Domingo da Lage, Juan de Simáns, Rodrigo Romeu, Bartolomé García, Gregorio de Lousada, Fernán Pérez, Pero Pardo, Juan Pardo, Andrés Míguez, Bartolomé Míguez, Pero de Santiago, Juan Afonso, Gregorio de Lavandeira, Manuel de Cores, Gregorio Vázquez, Gregorio Bravo, Juan de Sisto, Afonso Lourenzo, Estebo Ferro, Bastián de Lemos, Juan de Trabanca.

Todos eles actúan por si "y en nombre de los más vecinos de la dicha Villa que estaban ausentes por los cuales dijeron se obligaban"

mércores, 11 de febreiro de 2015

O Procurador de Carril no ano 1583 (1)

Dende a sua fundación tiña Carril dous privilexios que non tiña ningunha outra vila próxima. Un era a capacidade dos  veciños de elexir directamente o seu goberno. Outro o de, alternando co bispado, elexir o rector da igrexa parroquial.

Por vellos usos e costumes a eleción do Procurador, o gobernante  local, facíase cada primeiro de ano no adro da igrexa, despois da misa maior. O procedemento era que o párroco, na ofrenda, convocaba aos veciños para, "en ayuntamiento", proceder á elección.

Así se fai no ano 1583. Despois da misa, "estando juntos en consistorio e ayuntamiento en el adro de la parroquial Iglesia de Santiago de la Villa del Carril, los vecinos de la dicha villa, según dijeron lo tenían de uso y de costumbre", proceden a elexir Procurador Xeral da Vila.

Naquel ano foi elexido Ignacio Fernández. O mandato de cada Procurador duraba un ano e outorgábaselle poder suficiente para levar adiante as accións necesarias para "provecho de la dicha Villa y bien común de la república della".

luns, 26 de xaneiro de 2015

Carril a principios do século XVII (1)

Jerónimo del Hoyo fixo labores de "visitador", inspector, dos dominios do arcebispado de Compostela nas primeiras décadas do século XVII. O resultado do seu traballo foron unhas "memorias" que, gardadas no arquivo da catedral, saíron á luz coa publicación da que foron editores os profesores D. Ángel Rodríguez González e Benito Varela Jácome. Repasa no seu escrito todo o territorio compostelano, párase en cada parroquia e de Carril dí:

"...Tiene cien feligreses. La mayor parte de ellos son vasallos de doña Beatriz de Castro, condesa de Grajal y señora de Peñaflor y Montaos, y los demás del arzobispo, mi señor, de la jurisdicción de Villanueva de Arosa y la iglesia cae en la jurisdicción de la dignidad arzobispal. Esta feligresía fue filiación de San Ginés de Bamio por haberse edificado la iglesia en términos de dicha feligresía de Bamio. La fábrica tiene de renta cuatro ferrados y medio de pan y ocho reales y tres maravedís y la cestería que le suele aplicar la villa para sus obras.

Rector lo es Sebastián de Porto, natural de San Cristobal de Briallos. Los frutos de este beneficio y los de San Gens de Bamio se hacen un montón, y todos se hacen dos partes. La una la lleva el arzobispo y la otra los dos rectores por iguales partes y sólo en las órdenes y pie de altar lleva cada uno lo que le viene. Y por haberse fundado esta iglesia en la feligresía de san Ginés de Bamio, presenta el rector de Bamio la mitad del Carril y la otra mitad presenta los feligreses, los cuales hicieron donación de ella al ....relator Cervela, pero siempre han proveído los arzobispos. Valdrá la parte del rector doscientos ducados. (...)

(Existen) tres cofradías, la del Santísimo Sacramento, la de Nuestra Señora de Cortegada y otra de Nuestra Señora..